Hoy, la decisión de compra comienza mucho antes de que una persona se ponga en contacto con una empresa. Un usuario puede descubrir una marca en Instagram, buscar información en Google, visitar su sitio web, comparar alternativas, leer reseñas y recién después decidir si está listo para comprar.
En un mercado cada vez más competitivo, es común encontrar dos empresas que ofrecen prácticamente el mismo producto, con características similares e incluso fabricado con los mismos materiales. Sin embargo, una logra venderlo a un precio considerablemente más alto y, sorprendentemente, tiene clientes dispuestos a pagarlo.